Etiquetas

, , , , , , , , , ,

Hace unos días ha fallecido uno de los viajeros que más célebres relatos nos ha dejado: Javier Reverte. Este escritor emprendía su periplo habiendo realizado un estudio de la geografía, de la literatura, de la música o de la historia de su destino. De la cultura en su sentido más amplio. Viajaba solo y se mezclaba con las gentes de una forma sencilla, curiosa, amable y con un verdadero interés por saber y conocer. Este hombre podríamos decir que fue un viajero, respetuoso con el destino, sin afán de modificarlo cuyo paso no invadía de forma agresiva o perpetua el lugar por donde pasaba.

El concepto de turista evoca, en ocasiones, una imagen bien distinta. La evolución del turismo desde un fenómeno del que solo disfrutaban las clases acomodadas hacia un turismo de masas ávidos de experiencias nuevas, motivados por el bajo coste de los desplazamientos y la sensación de pertenencia a un mundo global se produce en tan sólo unas décadas pero lo que los planes para un desarrollo sostenible y eficiente que protejan todos los elementos que intervienen en un desplazamiento o estancia han despegado más tarde y se van creando e implantando de forma constante.

Algunos autores rechazan el turismo de forma amplia por los efectos negativos que provoca en el medio ambiente o en las distintas culturas. Los medios de desplazamiento son contaminantes, siendo el avión el mayor de todos y la cultura del destino puede evolucionar hacia estereotipos en pro de satisfacer a los visitantes o producirse el fenómeno de aculturación, que deriva en una pérdida de identidad atraídos por la imagen de opulencia o progreso que proyectan los turistas.

Los modelos y maniobras perniciosas pueden servir para algo más constructivo que desprestigiar la industria del turismo: ser un vademécum de lo que no se debe hacer. Pues no es en el movimiento del turismo donde se encuentran los efectos nocivos y sus responsables, sino en las ambiciones desmedidas, la falta de sensibilización y conciencia o la ignorancia y el daño que hacen quienes no hacen nada.

Etimología turismo: latín “tornus”, inglés y frances “tour”. Significado, vuelta, giro o movimiento

Desde el punto de vista territorial, hay cuatro entornos o espacios de destino turístico: espacios litorales, rurales, de naturaleza y espacios urbanos.

El turismo rural supone un dinamizador económico y social, que impide en ocasiones el abandono de pequeñas poblaciones o genera vías socio-económicas que permiten la subsistencia de explotaciones agrarias. Los museos etnológicos han rescatado tradiciones ancestrales y suponen una herramienta de formación para la ciudadanía de forma sostenible.

El interés del turista por los entornos naturales, también los protege. Los bosques de niebla en México son un ejemplo de ello. Poseen un mágico paisaje y un incalculable valor natural, pero la extracción de recursos estaba dando paso a la deforestación del mismo. El interés de los turistas por su belleza y su biodiversidad ha contribuido a modelos de gestión turística y forestal para su protección y conservación integrando a su vez a comunidades locales. Otros entornos, como minas ya en desuso han sido recuperadas gracias al interés turístico, como las minas de La Jayona en Fuente del Arco (Badajoz), otorgando un valor histórico y patrimonial a la zona y generador de empleo.

Ejemplos situados geográficamente a miles de kilómetros y que revelan un efecto común de gran impacto positivo del turismo.

En cuanto a las ciudades y destinos de sol y playa, la integración de los turistas, pertenece ya a la idiosincrasia de los mismos. Para que el tándem pueda avanzar sin desfallecer, el engranaje de cualquier entorno y el turismo debe sostenerse sobre una planificación y gestión que vele por los intereses de la población oriunda, de sus visitantes y del destino de una forma amplia, sostenible y a largo plazo.

Este punto de inflexión tan agudo al que nos está llevando la COVID19, pudiera ser el punto de partida e impulso individual, social y normativo, para convertirnos en turistas o viajeros, respetuosos con el entorno y llenos de curiosidad por nuestro patrimonio cultural y natural. Que esa travesía se convierta en el modus vivendi de otros es productivo, necesario e interesante. Y que el buen hacer de tantos hosteleros, restauradores, comerciantes, guías turísticos y demás personas que viven de forma tan apasionada el fenómeno del turismo y que actualmente sobreviven en una balsa que parece hacer aguas por todas partes, tengan su recompensa económica y personal.

Somos Sostenibles Noviembre 2020

People. El sueño de Africa. Javier Reverte. El escritor y viajero vivió en Africa durante algún tiempo y quedó fascinado con el continente. Solo sobre este continente ha escrito siete libros, en los que ha plasmado sus experiencias, investigacines sobre personajes relevantes o ha novelado historias allí vividas.

Planet. La mina de la Jayona (Badajoz). Antigua mina de hierro cuya recuperación permite el disfrute de unas vistas impresionantes y la visita guiada es un recorrido por nuestra historia más reciente con orígenes romanos.

Fotografía: El Buen Avío. Trevejo.

Profit. Restaurante El buen avío de Trevejo. (Trevejo.Cáceres). El único restaurante-bar de este pueblo tan pequeño como encantador. En él se pueden degustar productos locales, vinos naturales, aceites ecológicos… Veinticuatro habitantes registran y así escribe el dueño del bar:Se pasa frío los días que no corre sangre por las calles (…) Ya me entienden, niños, deportistas o aficionados al vino”.

M.J.Trinidad Ruiz